En realidad, para el mundo no existe ni una sola persona necesaria. Al mundo le da igual, sigue adelante como si nada a pesar de que alguien ya no esté. La noche sigue convirtiéndose en día. Pero eso, es algo demasiado triste, demasiado deprimente. Y entonces las personas buscamos a otras personas. Queremos necesitar a alguien, queremos sentirnos necesitados. Porque aunque el mundo no pare de girar y no le importemos, siempre habrá una persona por la cual seremos su mundo.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada